replicaus Replica Watches Swiss Replica Watches replica watches Replica Watches Replica Watches Replica Rolex Swiss Replica Rolex Replica Watches Replica Watches Replica Watches rolex explorer 39mm for sale 14060M Rolex Submariner Cost rolex r1628 fake iwc 3719 replica movement 16610 rolex watches shop the best clone rolex watches rolex explorer 2 preis Rolex Submariner 14060M Price rolex r1628 deville iwc best clone Rolex Submariner Review 116610 116610ln replica the best cartier clone watches rolex gmt master 16750 prix Rolex Submariner 14060M Review rolex r1628 date james bond omega replica 116710 Rolex watches iwc rolex 70216 rolex Daytona rolex explorer acier Daytona Replica rolex omega watches model rolex sekeleton th 2014 rolex oro giallo Rolex Turn O Graph Prices the replika watch

Trabajo. Cultura. Ciudad

0dAntonio Romero, Guitarrista, compositor y guionista

Profesor de música en la enseñanza pública. Artista multidisciplinar. Guitarrista, compositor y guionista. En los últimos años ha sido el autor y director de la compañía teatral Poliposeídas, realizador y guionista de dos vídeos documentales de contenido social y diseñador de sistemas sonoros para danza contem-poránea.

Compagina lo anterior con su actividad como guitarrista de jazz.

http://www.antonio-romero.net/trayectoria.html

Para Antonio Romero, la cultura en Córdoba sufre un contexto nada favorable, debido a que no se valora en sí misma sino supeditada al turismo, el patrimonio, la tradición, etc., además de encontrarse sometida a un enfoque tópico que la vincula a la bohemia, una forma de disimular la acentuada precariedad laboral de la mayoría de los artistas. Todo lo cual exigiría un profundo cambio de las políticas culturales en nuestra ciudad.

Hablar y opinar sobre la situación actual de la cultura en España, aún más en Andalucía, e incluso atreverse a hacerlo en referencia a una ciudad como Córdoba, es partir de premisas ancladas en lugares tristemente comunes; la fatalidad y el desencanto acamparán a los pies de los muros de la ciudad, miraremos desde allí con impotencia la muralla y, al otro lado, en el baluarte de la tradición y el espejismo de la recuperación económica, desfilarán hordas cofrades, ejércitos de comedores de pipas y una caterva de turistas plácidamente desorientados nos preguntarán por un lugar agradable de tapas y flamenco.

El movimiento es constante, todo se mueve, y no hay que ser un oráculo para intuir que la aventura del saber y la creación son pulsiones mejores que pugnan contra la mediocridad, el miedo y la complacencia, todo ello en un país, en una comunidad autónoma, en una ciudad, en la que hoy por hoy existen menos buenas prácticas culturales que nunca, pero donde, a la vez, siguen apareciendo centros de cierta experimentación, individuos y grupos, que se oponen al pensamiento único de la autocomplacencia y futilidad provinciana, a la dictadura del interés y el beneficio irreflexivo.

Se trata de experiencias de riesgo y vocación de creación y comunidad; vaya, en primer lugar, mi respeto hacia la osadía y obstinación de algunas de ellas: La Casa Azul, Creativa, El Arsenal, La Culpable, La Nave. Feminismo, cine, diseño, teatro, danza contemporánea, música. Qué mundo inservible, qué enorme distracción.

Dice el ministro Wert, máximo responsable de la cultura institucional del Estado, que las enseñanzas artísticas “distraen” de las asignaturas importantes (1). Afirma el presidente Rajoy que la prioridad es el sector turístico y la hostelería (2). La ministra de empleo, Fátima Báñez, agradece públicamente a la Virgen del Rocío que nos saque de la crisis (3). José Antonio Nieto, alcalde de Córdoba, financia las fiestas populares de la ciudad recortando a movimientos vecinales y colegios (4). Defiendo que la cultura, su potencia y producto material o inmaterial (entre el que incluyo procesos de creación y cambio social), es un derecho ciudadano legítimo por sí mismo, no ornamental ni necesariamente vinculado a la actividad turística o unido en un potaje de necesidad al patrimonio o a la religión, aderezado todo con los caldos de la competencia, el desarrollo economicista (que no económico) y esa palabra detestable que algún ocurrente sistémico inventó para referirse a vivir de tu trabajo auto-precarizándote pero sin responder ante un jefe aparente: el emprendizaje (5).

Afirmo que el halo de impotencia y desilusión que envuelve el trabajo cultural es consecuencia de una actitud deliberada, legislada y ejecutada desde determinadas instancias políticas de este país, región y ciudad, que se alían con la empresa y el conservadurismo más rancio, para establecer aspectos preferenciales de atención que no son los de una escala humana (sanidad, educación, dependencia, cultura). La cultura y sus actores también son accesorios, recortables, suprimibles, por lo tanto, innecesarios. El atozinamiento y la barbarie están servidas.


Bien, ya me he desahogado, ya les he dado su merecido. Este era el sitio común al que me refería anteriormente: la queja, el relato victimista del “nosotras”, pobres personas de presunto talento mal encaminado hacia profesiones improductivas. Cuándo dejarán todos esos individuos excéntricos de aspirar a pintar, esculpir, diseñar o tocar un instrumento, en lugar de regularizar su creatividad en un marco de trabajo convencional: la empresa o el atomismo del trabajador autónomo.

Otro lugar común, el artista se marcha, y si los “jóvenes aventureros” (6) contemplan la posibilidad de la “movilidad exterior” (7) para poder ejercer una formación o vida profesional digna allá donde se lo permitan, los trabajadores y trabajadoras culturales, expuestos endémicamente a la incertidumbre de un trabajo incluso de especificidad ambigua en la legislación laboral española (8), parecen especialmente condenados a hacer las maletas a la primera de turno. Ahí aparece otro matiz diferenciador del imaginario colectivo relativo al trabajo cultural, a saber, la creación es “libre” y “bohemia”. La libertad y la bohemia son falacias reducionistas que se quedan en la apariencia del hecho de que Córdoba, hoy por hoy, expulsa la creatividad.

Que la cultura pueda ser (o no) un trabajo y una actividad económica en Córdoba, está totalmente por hacer. Vivimos en una ciudad que se enfrenta a desafíos nuevos como son la acogida y colaboración con aquellos centros y programas educativos que incentiven una línea social en la creación, expresión y comunicación artística; la atención a la realidad cultural desatendida (iniciativas independientes y creadores locales); socialización de las infraestructuras existentes, ponerlas al servicio de actores socio-culturales de la ciudad (apertura de horarios y flexibilización de uso); inicio de un diálogo y puesta en valor de la creación vigente e invisibilizada a través del fomento de empresas culturales éticas y del fomento de una economía social de la cultura;

apuesta por la cogestión de módulos específicos de la programación municipal con actores de las redes locales: asociaciones y colectivos, artistas y gestores cordobeses (apoyo al asociacionismo cultural); por último, limitar la temporalidad de los cargos públicos, facilitando las rotaciones y la sana regeneración política. Todo lo anterior son solo posibles líneas de trabajo. Está todo por hacer. Recuerden por favor esto cuando vayan a depositar su voto en las próximas elecciones municipales.


(1) http://www.lavozdelagomera.com/2013/03/08/la-educacion-artistica-distrae-de-las-demas-asignaturas/

(2) http://www.eldiario.es/cultura/politicas_culturales/DEN2015-prioridad-turismo-Cultura_0_360115144.html

(3) http://www.elmundo.es/elmundo/2012/06/06/andalucia/1338999694.html

(4) http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/07/04/andalucia/1404497450_747838.html

(5) http://es.wikipedia.org/wiki/Emprendedor

(6) http://politica.elpais.com/politica/2012/11/30/actualidad/1354286966_753467.html

(7) http://economia.elpais.com/economia/2013/04/17/actualidad/1366187892_058898.html

(8) Hoy por hoy, el Régimen Especial de Artistas y Toreros, sigue siendo un ente turbio al que ni siquiera conviene mucho acogerse.


 

RebelArte, Mesas de Convergencia y Acción Ciudadana de Córdoba

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Current ye@r *